La duda
Las sospechas sobre la doble contabilidad de la Fundación Intervida pone en peligro el apadrinamiento de miles de niños en las zonas más desfavorecidas del mundo
Un estudio sobre 119 ONGs realizado por la Fundación Lealtad revela “anomalías” en 70 de ellas, principalmente en el seguimiento y trasparencia de sus proyectos.
La magdalena se me cayó de la mano cayendo como una bomba sobre el café, arruinándome la camisa. No podía creer lo que estaba oyendo. Supuestos correos electrónicos entre directivos que sugerían la no contabilización de ciertas operaciones, duplicidad de apadrinamiento de niños… entre otras muchas conclusiones que el periodista iba desgranando con ese tono de voz preludio de los grandes escándalos.
En días posteriores las tertulias se llenaban de llamadas de socios de Intervida que no sabían que hacer. Voces compungidas que miraban la foto de “su niño”, sus dibujos, sus primeras palabras escritas sobre un arrugado folio, preguntándose si todo aquello no era más que una gran mentira.
Mientras escribo esto, un conocido programa está haciendo entrega de un montón de sillas, mesas, columpios, ordenadores (me pregunto si tendrán electricidad para hacerlos funcionar), ventanas y otros enseres en una aldea de Perú. Los niños están descalzos, con ropas mil veces heredadas, pero sonríen a la cámara y estallan de júbilo cuando el camión con los columpios irrumpe en las polvorientas calles de su aldea, la maestra se abraza al reportero llorando de emoción a lágrima viva.
Es triste que toda una cadena de ayuda pueda hundirse por la sombra de una sospecha. Ya lo dice el sabio refrán “La mujer del César además ser fiel, tiene que parecerlo” y más cuando se juega con la buena fe de la gente, cuando se juega con el futuro de niños cuya única esperanza es recibir las pocas migajas que le sobran al primer mundo.
Pero ahora, precisamente, es cuando hay que hacer más fuerte esa aportación. Precisamente porque se los ha pillado, y si no es así, están bajo vigilancia. Y si es mentira, si consiguen convencernos de su honradez, no hay de qué preocuparse… A fin de cuentas, prefiero que me engañen a que haya una posibilidad, por mínima que sea, de que Gabriel, ese niño Peruano exista y que se quede esperando inútiemente mi ayuda.
Holaa!!! jajaja me permito firmar este blog por que vi los links en mi video de Cambalache Siglo XX (del maestro Carlos Gardel). Yo hice ese video, de hecho lo protagonizo con mi hermano.
Me dio mucho gusto ver hasta donde puede llegar una tonta actividad de ratos de ocio… y que a la gente puede gustarle, aunque sean sólo chistes locales.
Un saludo!!!
Holaa!!! jajaja me permito firmar este blog por que vi los links en mi video de Cambalache Siglo XX (del maestro Carlos Gardel). Yo hice ese video, de hecho lo protagonizo con mi hermano.
Me dio mucho gusto ver hasta donde puede llegar una tonta actividad de ratos de ocio… y que a la gente puede gustarle, aunque sean sólo chistes locales.
Un saludo!!!
Te envié un correo, pero me ha venido devuelto, de modo que lo intento en el blog.
Se te echa de menos por mi casa, así que hazme un favor y vuelve como el turrón… que te lo agradeceremos todos.
Espero que todo te vaya bien. ¡Feliz Navidad!
Marga