El beneficio de la duda
Es plausible.
Independientemente de las cínicas acusaciones de Otegui al Gobierno (“del Estado Español”) intentando volcar la responsabilidad en quien no aprieta el botón (hay que ver lo bien que se le da a este hombre doblar las barras de hierro del sentido común), debemos pensar que aún hay sitio para la esperanza.
Todos tenemos en mente el proceso de Irlanda, en el que estando en una situación similar, el IRA auténtico puso un coche bomba en Gomah, en el que, creo recordar, murieron dos españoles ajenos a ese conflicto. Veremos si nuestros terroristas tienen la misma cordura que tuvo el IRA, renegando de ese atentado y ayudando a la policía a identificar y detener a los díscolos disidentes… si es cierto que lo son.
Si es cierto que desean la paz, que quieren hablar, si se creen de verdad que “ahora más que nunca el proceso es necesario” (Otegui dixit), es hora de que muevan ficha.
La pelota, ahora, está en su campo.